El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó tarde a una reunión de trabajo en la cumbre del G7 centrada en el desarrollo internacional. Al incorporarse a la sala, donde ya se encontraban los demás líderes mundiales, Trump realizó una declaración buscando afirmar su posición de liderazgo. Según fuentes presentes, el mandatario estadounidense les dijo a los otros líderes, con una sonrisa, “Yo soy el jefe”. La reacción de los demás líderes ante este comentario no fue detallada en el reporte inicial. Este incidente subraya las tensiones potenciales y dinámicas de poder en juego durante la cumbre. El evento ocurrió durante una discusión sobre temas de desarrollo global y la cooperación internacional. La llegada tardía y la declaración de Trump han generado atención mediática sobre el estilo de liderazgo del presidente estadounidense.
