El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha nombrado al Director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, como el "zar de la Super Inteligencia" del país, en medio de crecientes temores sobre la inteligencia artificial. Esta designación se produce en un contexto de tensión geopolítica y preocupación por el rápido avance de la IA. Por otro lado, los mercados petroleros están reaccionando a los ataques de los hutíes, así como a los datos de exportación, lo que genera volatilidad en los precios del crudo. Simultáneamente, las dificultades fiscales de Francia están impulsando al euro a su nivel más bajo en 17 meses, lo que refleja la inestabilidad económica en la zona euro. La combinación de estos factores –la nueva estrategia de IA de los Estados Unidos, los conflictos en el Medio Oriente y los problemas económicos en Francia– contribuye a un panorama global complejo e incierto. La administración Trump busca posicionar a los Estados Unidos a la vanguardia en el desarrollo y regulación de la IA, mientras que los mercados financieros evalúan los riesgos asociados a la inestabilidad internacional y las políticas económicas de los países europeos.