El nuevo director de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Bill Pulte, nombrado por el expresidente Donald Trump, ha iniciado una ola de despidos en la agencia. Según fuentes de CNN, los recortes de personal comenzaron a principios de esta semana. Pulte asumió el cargo tras la salida de Tulsi Gabbard, quien inicialmente citó motivos familiares para su renuncia. Sin embargo, Reuters informa que Gabbard fue forzada a dejar su puesto debido a desacuerdos con la administración Trump. La magnitud de los despidos sugiere una reestructuración significativa dentro de la comunidad de inteligencia estadounidense. No se han especificado las razones exactas detrás de los despidos, pero se espera que Pulte implemente cambios sustanciales en la agencia. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad y el futuro de la Inteligencia Nacional de EE.UU. bajo la dirección de Trump.