El presidente Donald Trump anunció el 28 de febrero el inicio de “operaciones de combate importantes” contra Irán, acompañadas de ataques conjuntos a gran escala con Israel. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones crecientes en la región y contradice anuncios previos sobre un posible acuerdo con Teherán. Trump afirmó que dicho acuerdo sería firmado “mañana”, sin ofrecer detalles específicos sobre su contenido o las partes involucradas. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada del conflicto y sus posibles consecuencias para la estabilidad regional. No se han proporcionado detalles sobre los objetivos específicos de los ataques ni sobre las bajas o daños causados. La información disponible es limitada y la situación evoluciona rápidamente. Analistas sugieren que el anuncio podría ser una táctica de presión en las negociaciones o una justificación para la acción militar.