El presidente estadounidense Donald Trump anunció el sábado que el Estrecho de Ormuz se abrirá inmediatamente después de la firma de un acuerdo con Irán, programada para el domingo. Sin embargo, Teherán desmintió la inminencia de la firma de dicho memorando el mismo sábado. La discrepancia plantea dudas sobre las declaraciones de Trump y la posible reapertura del crucial paso marítimo. Además, Irán ha manifestado su intención de cobrar por los servicios de tránsito a través del Estrecho de Ormuz. Esta disputa se produce en un contexto de tensiones regionales y preocupaciones sobre la seguridad de la navegación en la zona. La situación sigue siendo fluida y la confirmación de la firma del acuerdo y la apertura del estrecho dependen de la postura de Teherán.