Donald Trump ha anunciado que los últimos soldados estadounidenses han abandonado Irak. El presidente de los Estados Unidos calificó la conclusión de la Operación Inherent Resolve como un momento importante para Estados Unidos y enfatizó que el país permanece bajo el liderazgo del primer ministro Ali al-Zaidy, a quien apoya. Este anuncio marca el fin de una larga presencia militar estadounidense en Irak, que comenzó con la invasión de 2003. La salida de las tropas se produce en un momento de relativa estabilidad en Irak, aunque persisten desafíos de seguridad. Trump destacó que su administración ha priorizado el regreso de las tropas estadounidenses a casa y el enfoque en asuntos internos. El gobierno iraquí, encabezado por al-Zaidy, ha expresado su agradecimiento por la ayuda estadounidense durante años.