El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que Rusia ha acordado suministrar inmediatamente más de 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y global, con el objetivo de reducir los precios del combustible antes de las elecciones de medio término de noviembre. Esta decisión representa un cambio drástico en la política, dado que Estados Unidos y sus aliados han impuesto numerosas sanciones a Rusia a raíz de su invasión de Ucrania. El acuerdo busca aliviar la presión inflacionaria en el mercado energético antes de un evento electoral clave. La medida sorprende considerando las tensiones geopolíticas existentes. Se espera que el suministro de diésel ruso impacte los precios a nivel internacional. El anuncio ha generado controversia debido a las implicaciones para las sanciones impuestas a Rusia.