La influyente figura del movimiento Maga, Laura Loomer, cercana a Donald Trump, ha experimentado un cambio radical en su percepción sobre Ucrania. Tras reunirse con el presidente Volodymyr Zelensky en Kiev, Loomer admitió haber sido "engañada por la propaganda rusa". Anteriormente, la influencer había expresado opiniones muy críticas hacia el país europeo, llegando incluso a describirlo como "lleno de nazis". Ahora, busca alertar a la derecha estadounidense sobre la situación en Ucrania y la amenaza que representa Rusia. Este giro inesperado demuestra el posible impacto de un contacto directo con la realidad sobre las creencias previamente establecidas. Loomer se ha convertido, así, en una inesperada defensora de Ucrania ante sus seguidores. Su cambio de postura podría influir en la opinión pública estadounidense.