El comisionado para la región ártica del presidente Donald Trump, Thomas Dansill, ha ofrecido una justificación inusual para el interés de Estados Unidos en adquirir Groenlandia. Según informes de The Independent británico y Fox News estadounidense, Dansill argumenta que el control de la industria pesquera groenlandesa garantizaría un suministro ininterrumpido de langostinos para la cadena de restaurantes Red Lobster en Estados Unidos. Esta declaración ha generado sorpresa y críticas debido a su naturaleza poco convencional y a la falta de argumentos estratégicos o económicos más sólidos. La propuesta de compra de Groenlandia por parte de Trump ya había sido objeto de controversia en el pasado, siendo rechazada por el gobierno danés. La nueva justificación de Dansill no parece haber cambiado la postura de Dinamarca. La situación ha provocado reacciones diversas, desde el escepticismo hasta la burla, en los medios internacionales.