Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha ordenado la suspensión inmediata de la construcción de un salón de eventos de 400 millones de dólares en la Casa Blanca. Esta decisión representa un duro golpe para la administración Trump, que impulsaba el proyecto. La sala de recepciones, cuya construcción generó controversia, ahora debe detenerse mientras el tribunal revisa el caso. Se desconoce aún el futuro del proyecto, pero la orden judicial impide que continúen los trabajos. La administración Trump no ha emitido una declaración oficial al respecto. Este revés legal podría tener consecuencias significativas para los planes de renovación de la Casa Blanca.