El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado a Irán de ser "increíblemente duplicador", afirmando que Teherán suplicó por conversaciones y ahora niega que estén teniendo lugar. Trump considera que estas negociaciones representan la "última oportunidad" para que Irán firme un "buen acuerdo". El mandatario sugirió que podría tomar algún tiempo abordar la cuestión del programa nuclear iraní. Sus comentarios se producen en un contexto de tensiones elevadas entre ambos países y sobre el futuro del acuerdo nuclear de 2015. Trump también utilizó un lenguaje contundente, hablando de una posible “decapitación”, sin detallar a qué se refería específicamente. La postura de Trump enfatiza la presión sobre Irán para que regrese a la mesa de negociaciones bajo términos favorables para Estados Unidos.