Investigaciones recientes sugieren que la antigua Troya podría haber estado bajo el control del Imperio Asirio, una hipótesis que contrasta con la teoría establecida de su vinculación con los hititas. Aunque los registros hititas de la Edad de Bronce mencionan a Troya, conocida como “Wilusa”, como un territorio asociado, la posibilidad de una influencia asiria ha sido históricamente menos considerada. La nueva evidencia plantea interrogantes sobre la verdadera naturaleza de las relaciones políticas y el poder en la región durante la Edad de Bronce. Los hallazgos podrían reescribir la comprensión actual de la historia de Troya y su papel en el mundo antiguo. Se espera que futuros estudios profundicen en esta nueva perspectiva y proporcionen más detalles sobre el alcance y la duración del supuesto dominio asirio. Esta reevaluación histórica abre un debate sobre la complejidad de las dinámicas de poder en el Mediterráneo oriental.