Las recientes declaraciones del primer ministro húngaro, Péter Magyar, han reavivado el debate sobre el Tratado de Trianón, que redefinió las fronteras de Europa Central tras la Primera Guerra Mundial. Sorprendentemente, la reacción más intensa no se ha producido en Hungría, sino en Eslovaquia. El tratado, firmado en 1920, cedió territorios que hoy forman parte de Eslovaquia a Hungría, generando históricamente tensiones entre ambos países. Las declaraciones de Magyar parecen haber exacerbado estas sensibilidades en el contexto eslovaco actual. El resurgimiento de estas pasiones demuestra la persistencia del impacto del tratado en la memoria colectiva y las relaciones bilaterales. Se espera que este tema continúe generando discusión y análisis en los próximos días.