Una extensa investigación internacional, con participación de científicos checos, ha arrojado luz sobre el origen y el éxito evolutivo de los árboles. El estudio sugiere que la capacidad de adaptación a condiciones de sequía fue un factor determinante en su desarrollo y predominio. Esta habilidad permitió a los árboles superar a otras formas de vida vegetal y alcanzar tamaños y longevidades excepcionales. Los investigadores analizaron diversos factores para comprender cómo los árboles lograron convertirse en organismos tan prominentes en el planeta. Los resultados indican que la resistencia a la falta de agua fue crucial para su supervivencia y expansión. El estudio representa un avance significativo en la comprensión de la historia evolutiva de las plantas y su adaptación al medio ambiente.