El exjerarca Bustillo ha reaccionado tras ser sancionado y separado de su cargo mediante un sumario administrativo. El funcionario sostiene que el proceso en su contra es ilegítimo y califica la situación como una persecución. Por este motivo, justificó su decisión de negarse a declarar para no legitimar el procedimiento. Asimismo, Bustillo lanzó una acusación directa contra Lubetkin, sugiriendo que la sanción es una cortina de humo. Según sus declaraciones, el objetivo de estas medidas sería ocultar irregularidades relacionadas con viajes a Roma. El conflicto evidencia una fuerte tensión interna y disputas por la transparencia en la gestión.