El gasoducto Transahariano (TSGP) ha iniciado oficialmente su construcción el 4 de junio de 2026 en Argelia. Esta noticia llega en un momento crítico para Túnez, cuyo suministro eléctrico nacional enfrenta una severa crisis con apagones frecuentes. La empresa estatal tunecina de electricidad y gas, STEG, se encuentra en una situación vulnerable. Mientras el proyecto avanza en territorio argelino, Túnez parece estar observando pasivamente, sin tomar medidas decisivas. Existe preocupación por el futuro energético del país y su dependencia de fuentes externas. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de Túnez para asegurar su independencia energética y evitar un colapso en el suministro eléctrico. El proyecto TSGP podría tener implicaciones significativas para el panorama energético de la región.