La Corte de Casación italiana confirmó la condena por asesinato de Salvatore Impagnatiello, ex pareja de Giulia Tramontano, estableciendo que planeó su muerte con meses de anticipación. Las motivaciones de la sentencia de apelación bis revelan que Impagnatiello incrementó gradualmente las dosis de veneno administradas a Tramontano, demostrando premeditación. La corte rechazó la solicitud de revisión del caso, ratificando la intención deliberada de causar la muerte de la víctima. La investigación determinó que el acusado buscó la muerte de Tramontano mucho antes del día del crimen, a través de la administración de sustancias tóxicas. La sentencia subraya la gravedad de la planificación y la persistencia en el intento de envenenamiento. El caso ha tenido amplia cobertura mediática en Italia, generando debate sobre la violencia de género y la premeditación en crímenes pasionales. La defensa había argumentado la falta de premeditación, pero la Corte de Casación no aceptó este argumento.