Un incidente de seguridad se registró en un complejo comercial de apartamentos ubicado en el barrio de Sindang-dong, distrito Jung-gu de Seúl. Durante la jornada, se descubrió un proyectil utilizado para fines de entrenamiento, lo que generó alarma entre los presentes. Como medida de precaución, aproximadamente 20 personas fueron evacuadas del lugar inmediatamente. Las autoridades desplegaron un operativo para asegurar el área y analizar la naturaleza del objeto. Tras la inspección técnica, los especialistas determinaron que el artefacto no representaba un peligro real para la población. Una vez confirmada la ausencia de riesgo, la situación fue controlada y se procedió a normalizar la actividad en la zona. El incidente concluyó sin que se reportaran heridos ni daños materiales.