Los actos de vandalismo en las estaciones de tren neerlandesas están aumentando en intensidad, según reporta ProRail, la empresa gestora de la infraestructura ferroviaria. Anualmente, estos incidentes causan daños por valor de millones de euros. A pesar de la magnitud de los destrozos, la captura de los responsables es infrecuente, generando un clima de impunidad. Un portavoz de ProRail declaró que nunca antes se había presenciado un ataque a tiros contra una estación. La situación ha generado preocupación entre las autoridades y los operadores ferroviarios. Se están evaluando medidas para reforzar la seguridad y disuadir a los vándalos, pero la dificultad para identificar y detener a los perpetradores sigue siendo un desafío importante. La falta de consecuencias legales agrava el problema y fomenta la repetición de estos actos.
