Una red dedicada a la trata de personas y al abuso sexual de menores ha sido desarticulada en una operación policial denominada Tridente. La investigación reveló que la organización explotaba a niños en situación vulnerable a través de la violencia, manipulación psicológica, inducir adicciones y el uso de tecnologías digitales. Entre los detenidos figura un policía, junto con otras tres personas, quienes enfrentarán cargos penales y permanecerán bajo custodia preventiva. Las autoridades indican que la red operaba de manera coordinada y organizada para llevar a cabo estos delitos. Se espera que esta operación contribuya a proteger a los menores y a llevar a los responsables ante la justicia. El caso pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y detección de la trata de personas y el abuso infantil en la sociedad. Se continúan realizando investigaciones para determinar el alcance total de la red y posibles conexiones.