Las recientes inundaciones han arrastrado residuos de un vertedero ilegal hacia el lago Weija, principal fuente de agua potable para una amplia población. El vertedero, no autorizado, contenía una mezcla peligrosa de desechos municipales, industriales y electrónicos. Expertos temen la presencia de metales pesados tóxicos como plomo, cadmio, mercurio, arsénico y cromo en el agua. La contaminación representa un riesgo para la salud pública y el ecosistema del lago. Las autoridades están evaluando el alcance de la contaminación y considerando medidas para mitigar los efectos. Se investiga la responsabilidad por la existencia del vertedero ilegal y la falta de controles. La situación plantea interrogantes sobre la gestión de residuos en la región.
