Patrick Pouyanné, director de TotalEnergies, reveló que la limitación de precios de los combustibles le costó a la empresa 200 millones de euros. Durante una comparecencia ante la comisión de finanzas de la Asamblea Nacional francesa, Pouyanné expresó su desconcierto ante las críticas recibidas. Defendió la medida como una “contribución voluntaria” y señaló que no fue una exigencia impuesta al grupo. El ejecutivo argumentó que la empresa asumió esta carga económica de forma proactiva. La declaración busca contrarrestar las críticas sobre la rentabilidad de TotalEnergies en un contexto de alta inflación. Pouyanné enfatizó que la medida fue una decisión interna y no una respuesta a presiones externas.
