En Torshälla, Suecia, los vehículos de asistencia domiciliaria han sido objeto repetido de robos y actos vandálicos. Recientemente, en mediados de mayo, las cables de carga de todos los vehículos eléctricos utilizados por el servicio fueron cortadas intencionalmente. Este sabotaje ha generado una considerable preocupación entre los trabajadores, según declaraciones de Christina Wahlström, empleada del servicio. La falta de cables impide la recarga de los vehículos, afectando la capacidad de los cuidadores para realizar sus tareas. Las autoridades locales investigan los incidentes, buscando determinar los motivos y responsables de estos actos. El servicio de asistencia domiciliaria se ve afectado en su operatividad, generando estrés adicional para el personal y potencialmente retrasos en la atención a los usuarios. Se evalúan medidas para reforzar la seguridad de los vehículos y prevenir futuros incidentes.