El fiscal jefe de Israel advirtió sobre una erosión intencional de la confianza pública en las fuerzas del orden. La crítica se centra en la negativa de algunos políticos a responder a las citaciones policiales, lo que considera un daño al estado de derecho. Además, expresó su preocupación por la propuesta de subordinar la unidad investigadora de la policía al Ministerio de Justicia, argumentando que politizaría las investigaciones. El fiscal enfatizó la importancia de la independencia de las fuerzas del orden para mantener la integridad del sistema legal. Esta situación genera tensiones entre el poder ejecutivo y el judicial en Israel. La advertencia busca alertar sobre el riesgo de debilitar las instituciones democráticas del país. Se teme que estas acciones puedan afectar la capacidad de la policía para operar de manera imparcial y efectiva.
