El intento del designado primer ministro Eugen Tomac de formar gobierno en Rumanía enfrenta un revés significativo. El partido USR ha anunciado que no votará a favor del gabinete propuesto, sumándose así al rechazo ya manifestado por el PNL. Esta decisión, tomada por el Comité Político del USR, prácticamente asegura el fracaso de la investidura en el Parlamento. Los líderes del USR enfatizan que su negativa no es una declaración en contra del presidente, sino una evaluación de la propuesta gubernamental. La falta de apoyo de dos partidos importantes aísla aún más al candidato a primer ministro. Se espera que esta situación derive en nuevas negociaciones o en la designación de otro candidato. El futuro político rumano se encuentra en un momento de incertidumbre.