Miles de personas se manifestaron en Tokio para expresar su descontento con la iniciativa de la Primera Ministra Sanae Takaichi de reformar la constitución pacifista de Japón. Las protestas reflejan una creciente preocupación por una posible modificación del artículo 9 de la constitución japonesa, que renuncia a la guerra como medio para resolver disputas internacionales. Los manifestantes temen que la revisión constitucional abra la puerta a un mayor gasto militar y a un papel más activo de Japón en asuntos de seguridad global. La actual administración busca fortalecer las capacidades de defensa del país en respuesta a las crecientes tensiones regionales. Sin embargo, los opositores argumentan que estas medidas podrían socavar la identidad pacifista de Japón, construida tras la Segunda Guerra Mundial. La protesta masiva subraya la división interna en la sociedad japonesa sobre el futuro de su política de seguridad. Es un claro mensaje al gobierno sobre la importancia de mantener los principios pacifistas constitucionales.