El Programa Mundial de Alimentos (PAM) ha aclarado la situación alimentaria en el norte de Togo, descartando una crisis inminente a pesar del inicio del período de escasez estacional. Proyecciones de finales del año pasado sugerían que más de 300.000 personas podrían enfrentar inseguridad alimentaria entre junio y agosto. Sin embargo, el PAM indica que la situación actual es favorable, gracias a la movilización de sus equipos y del gobierno togolés. Se han implementado medidas preventivas que han mitigado el riesgo de inseguridad alimentaria. El PAM enfatiza que, aunque la vigilancia continúa, no existe una alerta de crisis en este momento. La colaboración entre el PAM y las autoridades locales ha sido clave para asegurar la disponibilidad de alimentos y la estabilidad en la región. La situación se mantiene bajo monitoreo constante para responder a posibles cambios.