Un niño de tres años murió ahogado en la piscina de un condominio mientras estaba al cuidado de una niñera. La corte forense determinó que la declaración de la niñera sobre los hechos no fue del todo transparente. La niñera afirmó haber perdido de vista al niño momentáneamente al intentar colocar una botella de agua. Sin embargo, las imágenes de las cámaras de seguridad contradicen su versión. Las autoridades continúan investigando las circunstancias exactas del incidente. El caso ha generado preocupación sobre la seguridad infantil y la supervisión adecuada en entornos residenciales. La identidad del niño y la niñera no han sido reveladas por las autoridades.