Un niño de tres años fue encontrado sin vida en un automóvil en las afueras de París, según fuentes policiales francesas. Este suceso ocurre días después de que dos hermanos, de dos y cuatro años, murieran en el sur de Francia en circunstancias similares. Las autoridades investigan las causas de la muerte, aunque se considera el calor extremo como un posible factor determinante. Francia se encuentra actualmente bajo una intensa ola de calor que ha provocado alertas sanitarias en varias regiones. La policía francesa ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar si se trató de un descuido o de otras circunstancias. Este trágico incidente se suma a la creciente preocupación por los efectos del cambio climático y las altas temperaturas en la población vulnerable. Las autoridades recomiendan extremar las precauciones para proteger a niños y ancianos durante la ola de calor.