Una niña de un año falleció trágicamente en Almada, Portugal, después de ser olvidada durante ocho horas en una furgoneta que transportaba a niños a una guardería. La negligencia, combinada con la falta de verificación, son las causas probables del incidente. El conductor y el personal de la guardería no se percataron de que la pequeña permanecía dentro del vehículo. La temperatura dentro de la furgoneta habría contribuido a su muerte. Las autoridades portuguesas han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del suceso. Este lamentable hecho ha conmocionado a la comunidad local y ha puesto de manifiesto la importancia de los protocolos de seguridad en el transporte infantil.