La primera noche de acampada en el Rossio, Lisboa, ha comenzado con la instalación de tiendas de campaña, aunque aún no se sabe cuánto tiempo durará la protesta. Los participantes se organizaron en una fila, cumpliendo con los límites legales, con el objetivo de “aguantar” de manera pacífica. La iniciativa ha surgido como una forma de manifestación y resistencia sin especificar una fecha de finalización. La incertidumbre sobre la duración de la protesta es palpable, pero la determinación de los manifestantes es clara. El Rossio se ha convertido en un punto focal para esta acción, atrayendo la atención sobre la causa que la motiva. Se espera que la protesta continúe mientras los participantes se mantengan firmes en su objetivo.