Un niño de tres años tomó el volante de un coche en Polonia, iniciando un breve y peligroso viaje. El incidente ocurrió cuando el menor logró acceder al vehículo. La "conducción" terminó abruptamente cuando el coche chocó contra una caja metálica. Afortunadamente, no hubo heridos graves como resultado del accidente. Las autoridades polacas investigan las circunstancias exactas que permitieron al niño acceder al coche y conducirlo. Este suceso ha generado preocupación sobre la seguridad infantil y la supervisión de los menores.