Rade Đurić, abogado de NUNS y miembro del Grupo Permanente para la Seguridad de los Periodistas, se refirió a las amenazas recibidas por la periodista Danica Vučenić de N1. Đurić señaló que estas amenazas son sintomáticas de una cultura de violencia en Serbia, donde el poder parece legitimar a los perpetradores. Abogó por permitir que la fiscalía y la policía lleven a cabo sus investigaciones sin interferencias. La reunión de la organización se centró en analizar la situación y expresar su preocupación por la seguridad de los periodistas en el país. Se enfatizó la necesidad de proteger la libertad de prensa y combatir la impunidad en casos de amenazas y agresiones contra profesionales de los medios. La gravedad de la situación exige una respuesta contundente por parte de las autoridades competentes, según declaraciones de Đurić. Se busca garantizar un entorno seguro para el ejercicio del periodismo en Serbia.