Miles de personas se congregaron en Belfast para protestar contra los recientes disturbios en la capital de Irlanda del Norte. La manifestación, de carácter general contra la violencia, también contó con la presencia de grupos fascistas provenientes de Gran Bretaña. Louise Taylor, una contra-manifestante, declaró a los medios que percibe una alta presencia de individuos con rasgos psicopáticos en Irlanda del Norte. La situación refleja la persistente tensión política y social en la región. Las autoridades no han confirmado el número exacto de individuos pertenecientes a grupos extremistas presentes en la protesta. Se teme que la presencia de estos grupos pueda exacerbar aún más la inestabilidad. La policía ha reforzado la seguridad en la zona para prevenir nuevos enfrentamientos.