Colombia enfrenta una creciente dependencia de la generación térmica de energía, coincidiendo con un aumento significativo en los precios de los combustibles utilizados. Las plantas térmicas actualmente presentan una brecha de generación de 17 GWh/día en comparación con las sugerencias de XM, el operador del Sistema Interconectado Nacional. Esta situación genera preocupación sobre la seguridad energética del país y el potencial impacto en las tarifas de electricidad para los consumidores. El incremento en los costos de los combustibles exacerba el desafío, presionando aún más las finanzas de las empresas generadoras. La dependencia de fuentes térmicas también plantea interrogantes sobre los objetivos de transición energética de Colombia y la necesidad de diversificar la matriz energética. Se requiere una evaluación urgente de la situación para mitigar riesgos y garantizar un suministro eléctrico confiable y asequible.