Dos policías en Portugal están siendo juzgados a puerta cerrada en Rato, acusados de tortura. Los incidentes presuntamente ocurrieron entre 2024 y 2025, mientras los acusados trabajaban en la comisaría de Rato. La acusación se basa en agresiones a personas detenidas dentro de las instalaciones policiales. Una jueza ya ha indicado que existe una “seria probabilidad” de que los dos agentes sean condenados. El juicio se lleva a cabo a puerta cerrada, limitando el acceso público al proceso. Este caso ha generado preocupación sobre el trato a los detenidos y la conducta de las fuerzas de seguridad en Portugal. Se espera que el veredicto arroje luz sobre las alegaciones de abuso de poder.