A principios de su carrera, un grupo musical londinense se enfrentó a un problema común: la duplicidad de nombres. Originalmente llamados “Detours”, los jóvenes músicos de Acton descubrieron que ya existía otra banda con ese mismo nombre. Este contratiempo ocurrió en una época donde era habitual que los grupos musicales adoptaran nombres en plural, siguiendo la tendencia de bandas icónicas como The Beatles, The Rolling Stones o The Kinks. La banda, que más tarde alcanzaría la fama por su innovación, se vio obligada a cambiar su denominación. El texto no especifica el nuevo nombre adoptado, pero sí destaca la peculiaridad de la situación y el contexto musical de la época. Este incidente subraya los desafíos iniciales que enfrentan muchos artistas al intentar establecer su identidad en la industria musical.
