Un antiguo pueblo de piedra en la isla de Brač, Dalmacia, enfrenta una drástica disminución de su población. Conocido como el “Belén Dálmata”, ha perdido el 90% de sus habitantes, quedando dominado por el silencio y la naturaleza. Situado cerca de la localidad costera de Postira, este pueblo experimenta un éxodo rural significativo. La falta de oportunidades y el envejecimiento de la población son factores clave en esta despoblación. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de las comunidades rurales en la región. El pueblo, otrora vibrante, ahora se caracteriza por la ausencia de vida humana y el predominio del sonido de los grillos. Se busca visibilizar la problemática para encontrar soluciones que reviertan esta tendencia.
