La economía tailandesa experimentó una desaceleración en el segundo trimestre de 2026, según el Banco de Tailandia (BOT). Este freno económico se atribuye principalmente al aumento de los precios de la energía y a las interrupciones en los viajes, vinculadas al conflicto en Medio Oriente. Estos factores afectaron negativamente al turismo, al gasto de los hogares y a la producción manufacturera. A pesar de estos desafíos, las condiciones económicas se estabilizaron en junio. El consumo privado aumentó un 1.1% en comparación con mayo, mientras que la inversión privada creció un 0.5%. Los datos sugieren una ligera recuperación al final del trimestre, aunque el panorama general sigue siendo cauteloso. La evolución futura dependerá significativamente de la estabilidad geopolítica y la trayectoria de los precios de la energía.