El gobierno tailandés está considerando implementar una serie de tarifas de viaje que podrían afectar significativamente a los residentes del país, así como a los turistas. Ya está en vigor un aumento en las tasas de pasajeros del aeropuerto, y se proponen una tarifa de entrada para turistas y un impuesto de salida independiente. Estas tres tarifas podrían sumar hasta 2,570 baht por persona. La preocupación radica en que estas medidas no tengan en cuenta las dificultades financieras de quienes viven y trabajan en Tailandia. Es crucial considerar el impacto de estas tarifas sobre la economía local y la calidad de vida de los residentes. La implementación de estos costes adicionales podría disuadir a las personas de viajar por el país y afectar negativamente al turismo interno.