El autor cuestiona las motivaciones detrás de las protestas contra Israel, argumentando que Gaza fue añadida estratégicamente para ampliar el atractivo del movimiento y proporcionar una fachada de derechos humanos. Sostiene que la verdadera fuerza impulsora reside en el nacionalismo y la política interna de Tailandia. La trayectoria de los líderes de la protesta, como Sondhi Limthongkul, ex líder de la camisa amarilla, y miembros de la Alianza Popular para la Democracia, refuerzan esta afirmación. El artículo, publicado en Thai Enquirer, sugiere que la situación en Gaza se utiliza como pretexto para una agenda más amplia relacionada con la política tailandesa. Se implica que las preocupaciones humanitarias son secundarias a los objetivos políticos subyacentes de los organizadores. El objetivo principal de la protesta no es la solidaridad con Gaza, sino más bien el avance de intereses nacionales y políticos dentro de Tailandia.