Tailandia se ha convertido en un punto clave para el contrabando de cannabis hacia Europa. Bandas criminales organizadas están reclutando a jóvenes turistas, aprovechándose de su vulnerabilidad, para que actúen como “mulas” de la droga. Estos jóvenes son atraídos con la promesa de vacaciones gratuitas y pagos de hasta 6000 euros, a menudo sin ser conscientes de las graves consecuencias legales que enfrentan. El destino principal de estas operaciones es Europa, donde la demanda de cannabis es alta. Las autoridades europeas están alertando sobre este aumento en el número de “mulas” provenientes de Tailandia, destacando los peligros inherentes a este tipo de actividades. El reclutamiento se realiza frecuentemente a través de redes sociales, ofreciendo una oportunidad aparentemente inofensiva que termina en serios problemas legales y penales.