Tailandia ha decidido interrumpir todas las conversaciones fronterizas bilaterales con Camboja. Esta medida se produce después de que Camboya activara el proceso basado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). Ambas naciones han aceptado someter su disputa sobre delimitaciones marítimas al arbitraje de la ONU. Como consecuencia de esta tensión, Tailandia ha mantenido el cierre de los pasos fronterizos. El conflicto se centra en la soberanía de áreas marítimas disputadas entre ambos países. El proceso de arbitraje busca una resolución legal y neutral bajo el marco internacional. Actualmente, la vía diplomática directa ha quedado suspendida en favor de la instancia multilateral.
