La situación de inundaciones en Tailandia ha comenzado a mejorar, aunque las autoridades mantienen la alerta debido al aumento en la descarga de agua de las presas. Las precipitaciones han disminuido en muchas zonas del país, pero se insta a la vigilancia por la llegada de agua desde el norte. El Departamento de Irrigación Real anunció un incremento en la tasa de descarga, lo que podría afectar a las áreas ribereñas. A pesar de la mejoría, la amenaza de ríos crecidos persiste mientras se gestiona el exceso de agua. Se recomienda precaución a los habitantes cercanos a los ríos y presas en Tailandia. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades tailandesas.