Tailandia y Taiwán colaboraron en una operación conjunta para desmantelar una red de estafas telefónicas transnacional, presuntamente dirigida por un grupo de la mafia taiwanesa. La operación, liderada por el Centro Anti-Estafas en Línea (ACSC), resultó en el arresto de más de 20 sospechosos taiwaneses en Camboya. Se estima que las pérdidas causadas por esta red superan los 200 millones de dólares taiwaneses. Las autoridades tailandesas y taiwanesas coordinaron esfuerzos para desarticular esta organización criminal que operaba a nivel internacional. Esta acción demuestra el compromiso de ambos países en la lucha contra el crimen cibernético y la protección de los ciudadanos. Se espera que esta colaboración continúe para prevenir futuros fraudes y llevar a los responsables ante la justicia. La operación es un golpe significativo contra las actividades ilícitas de la mafia taiwanesa en la región.