Durante 39 años, los hogares tailandeses han subsidiado indirectamente los gastos de alumbrado público del gobierno a través de sus facturas de electricidad. Se estima que este costo anual asciende a unos 20 mil millones de Baht, a pesar de que los gastos de alumbrado público, carreteras y otras instalaciones recaen en las agencias gubernamentales. La práctica, que se originó hace décadas, implica que los ciudadanos están pagando por servicios que deberían ser cubiertos por el presupuesto estatal. Esta situación ha generado controversia y cuestionamientos sobre la gestión de los fondos públicos. La información revela una carga financiera significativa para los hogares, que desconocían estar asumiendo estos costos. Se espera que este hallazgo impulse un debate sobre la transparencia y la responsabilidad en el uso de los recursos públicos en Tailandia.
