Los padres de un bebé de cinco días de edad, fallecido en un hospital estatal de Ang Thong, están devastados tras revelarse que la autopsia encontró una fractura de cráneo hundida y una fractura de tobillo. Los hechos ocurrieron después de que se celebrara un banquete chino dentro de la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) del hospital. La familia cuestiona las circunstancias de la muerte del bebé y exige una investigación exhaustiva. Se sospecha que las vibraciones y el ruido del banquete podrían haber contribuido a las lesiones del menor. Las autoridades sanitarias han iniciado una investigación para esclarecer lo sucedido y determinar si hubo negligencia por parte del personal hospitalario. Este incidente ha generado indignación y preocupación sobre la seguridad de los recién nacidos en hospitales tailandeses.

English
Français
Español
हिन्दी
中文