Un envío procedente de Tailandia generó alertas en las autoridades aduaneras de Polonia. La Administración Nacional de Ingresos fiscales inspeccionó un cargamento declarado como conservas de pulpa de mandarina. La revisión reveló que las latas no contenían fruta, sino sustancias ilícitas. Las autoridades han publicado imágenes de la operación de incautación. La cantidad y tipo específico de droga no fueron detallados en el informe inicial. Este descubrimiento subraya los desafíos en la detección de tráfico de drogas a través de envíos internacionales. Se ha iniciado una investigación para determinar el origen y destino final del cargamento.