Una escuela en la frontera tailandesa con Myanmar ha suspendido temporalmente sus clases debido a la intensificación de los enfrentamientos en territorio birmano. El cierre se produjo tras reportes de balas perdidas provenientes de los combates que impactaron en suelo tailandés. Las autoridades militares tailandesas, a través de la Fuerza de Tarea Naresuan, están monitoreando de cerca la situación fronteriza. El objetivo es garantizar la seguridad de los estudiantes y del personal educativo. La suspensión de clases es una medida preventiva ante el riesgo de una mayor escalada de la violencia. Hasta el momento, no se han reportado heridos ni daños mayores en el lado tailandés de la frontera. La situación se evalúa constantemente para determinar cuándo será seguro reanudar las actividades escolares.