Los países del Grupo de los Siete (G7) llegaron a un acuerdo el viernes para liberar 100 millones de barriles de diésel y petróleo crudo de sus reservas estratégicas de emergencia. El objetivo de esta medida es mitigar el impacto de las tensiones geopolíticas y asegurar el suministro energético global. Además, los miembros del G7 se comprometieron a evitar imponer nuevas restricciones a la exportación de energía, buscando estabilizar los mercados. A raíz de este acuerdo, el precio del petróleo de Texas experimentó una baja, situándose en los 90 dólares por barril. Esta decisión refleja el esfuerzo conjunto para abordar las preocupaciones sobre la disponibilidad de energía y controlar la volatilidad de los precios. La liberación de reservas y la promesa de no restringir exportaciones apuntan a un intento de mantener la estabilidad en los mercados energéticos internacionales. La noticia fue inicialmente publicada por EL NACIONAL.